miércoles, 11 de mayo de 2011

J.

Porque la frontera entre el amor y el odio apenas si es una línea... y tú parece que estuvieras jugando constantemente al mar-tierra-aire con ella...


Y a todo esto ni siquiera te das cuenta...
No percibes las manos que te intentan retener,
ni las sonrisas ni los besos...
Quizá sea esa alma tuya tan inquieta,
o ese afán por mezclarlo todo,
ya sean sabores o sentimientos...
No sé, quizá lo mejor sería unirnos a tus viajes
exentos de pasaportes y de motivos,
apenas un revoltijo de hormonas y pensamientos,
completamente dominados por el instinto...
Sí, quizá fuera lo mejor,
quizá fuera lo más correcto.


domingo, 1 de mayo de 2011

Aquí vuelve la apatía.

Ya no le guardo ese rencor profundo de entonces, ya no tengo [tanto] miedo a la soledad, ni tampoco a mis lágrimas... Simplemente dejo que vuelva, con ese olor tan característico suyo, de sal y tierra mojada. Simplemente, con esa extraña mezcla de sentimientos entre añoranza y melancolía, como quien aguarda a un viejo conocido, como quien espera las caricias que debió de recibir de niño.

Y aquí vuelven las horas vacías. Y las nubes y la lluvia. Vuelve el escozor en el pecho y el lamento de perros aún más solitarios que gimotean arañando puertas. Quizá yo también debiera aullar para llamar tu atención, pero en lugar de eso devoro chocolate y suspiros para hacer olvidar a mi cuerpo esos mordiscos que no te termino de dar... esa distancia que separa nuestros ombligos y no consigo estrechar... y pensativa me vuelvo a humedecer los labios buscando sabores que solo tú me puedes regalar.

 .

jueves, 21 de abril de 2011

En tiempos antagónicos

Hace mucho que me dejaste de mirar y me empezaste a ver. Fue más o menos por el tiempo en el que cambiaste las sonrisas tímidas por silencios, en el que dejaste de releer mis mensajes una y otra vez (...)

Sí, fue hace tiempo, lo sé. Pero sólo ahora me he dado cuenta de este cambio. Sólo ahora me he dado cuenta de que a mí me ha sucedido justo al revés.




Tú, intencionadamente, tropezaste conmigo.
Ante mi desinterés seguiste tu camino sin mirar atrás,
ahora soy yo la que vuelvo la cabeza y veo cómo te alejas
y me arrepiento de no haberte retenido un poco más...

Dicen que hay momentos para todo,
la verdad es que si hubo alguno para nosotros
hace tiempo que quedó astillado en fracciones eternizadas,
quitándonos los últimos restos de esperanza y oportunidad
... 


domingo, 17 de abril de 2011

#

Porque hay cosas que no necesitan explicación. O que no la merecen. Pero hay otras que, simplemente, no la tienen. 

Deja de buscar. 

domingo, 3 de abril de 2011

Ojos tristes que no perdonan


Cuando ya nos habíamos acostumbrado a ese vacío de su silla, al silencio de las mañanas cuando nadie encendía la radio, a la ausencia de gritos y discusiones por quién sabe qué... Cuando ya habíamos asumido que él seguiría siendo la sombra densa y asfixiante que ahogaba nuestro ánimo [por mucho que ya no estuviera presente]... Cuando conseguimos dejar de culparnos mutuamente por no poder evitar esa extraña felicidad que provocaba su ausencia... Entonces, entonces fue cuando volvió. Nadie dijo nada, todo volvió a ser como antes. O eso quisimos creer. Las sonrisas nunca se recuperaron de aquel portazo furioso, de aquel soplo helado de profundo odio. Tus ojos ya nunca volvieron a brillar como antes. Y yo no fui capaz de soportarlo... 

¿Con qué derecho se metía de nuevo en nuestra casa, quitándonos la libertad con esa complacencia suya tan enfermiza?