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jueves, 26 de enero de 2012

Luna llena

Últimamente no paro de pensar en las mujeres como en hombres lobo. Al fin y al cabo, siguen los mismos ciclos de luna llena. Si lo piensas, todo encaja. En esos momentos se ven más desaliñadas e hinchadas. Se encuentran irritables y enseñan los colmillos a modo de advertencia. Con la luna llena sus ojos se vuelven recelosos y huelen más a sangre. Les invade una lujuria interior que nadie parece comprender, porque tampoco la saben demostrar. Y les irrita en gran medida esa incomprensión, sintiendo la necesidad de huir y de estar solas, como un lobo que huye a protegerse en la noche, en un instinto irracional, primitivo y animal. Sí, en esos momentos provocan el mismo terror y fascinación. Sí, las mujeres son en realidad hombres lobo.


Ahora sólo cabe preguntarse, ¿quién era más fiero, Caperucita o el lobo?



domingo, 8 de enero de 2012

Curioso lenguaje el de las sílabas

Siempre he tenido un insalvable problema con sinalefas, diptongos e hiatos. Sí, tan insalvable era el asunto que aunque de pequeña mi sueño era ser poeta me quedé jugeteando de por vida con la prosa. Tan insalvable, que nunca me había dado cuenta del gran problema de los sentimientos y el lenguaje. Pero hace poco un amigo, un amigo poeta (de los que amaestran letras y hacen malabares con acentos y sinalefas) me enseñó alguno de los misterios ocultos de las sílabas. Y así algunas palabras se tiñeron de nuevos colores ante mis ojos: teo-dio, te-quie-ro. Más largo sin duda este último, en letras y en sílabas. Deduje por tanto que era más sencillo odiarte que quererte. Fíjate, quién me iba a decir a mí que hasta el lenguaje jugaba en nuestra contra...

Y pensar que a veces tonterías como esta son suficientes para borrar historias que aún no han sido escritas.



Especialmente dedicado a Sally (click para ver su perfil)




miércoles, 28 de diciembre de 2011

Demasiadas convenciones sociales

Dicen que no deberían estar juntos. Que no se merecen. Que ella no le merece. Pero no sé qué otra chica hubiera luchado por él con tanta fuerza. No sé quién podría haber amado mejor, o haber tenido unos modales más correctos. 
Tampoco nadie es capaz de reprocharle nada, o de indicarle cómo llegar a ser lo suficientemente digna. Y es que ella haría todo lo que estuviera en su mano por ser aceptada. Pero que no hablen de que él ya es adulto y ella una niña. Eso no puede cambiarlo, por mucho que quiera. 
Cuando les conocí ambos tenían los mismos sueños brillando en los ojos. Y una sonrisa que decía que los llevarían a cabo juntos, y que entonces la felicidad sería mil veces mayor, al ver cumplidos al mismo tiempo los sueños de los dos. Y yo pienso, ¿con qué derecho opinan los demás? Con qué derecho, sin conocer si quiera a la pareja. El mundo entiende de amor lo mismo que de justicia.


¿Qué verdadera importancia tienen estas cosas? La vida es demasiado incierta.
¿Para qué desgastarnos pensando en si el mundo estará de acuerdo?





sábado, 16 de julio de 2011

Ascensores

Todavía no entiendo la incomodidad en los ascensores. No lo entiendo y me hace gracia. Es tan absurda... Nos ponemos nerviosos por compartir un espacio cerrado con un desconocido... y resultamos un tanto ridículos...
Sí, es ridícula tu sonrisa nerviosa mientras bajas la mirada. Ridículo el interés repentino que muestras por la hora [que cualquiera dudaría de tu inteligencia al pasarte todo el trayecto con la mirada fija en el reloj...], la atención que le muestras de repente a las llaves, al anuncio medio roto que hay colgado (sí, el mismo que lleva más de un mes ahí puesto y lo has leído tantas veces que lo podrías repetir de memoria).
También me hace gracia la gente que entra en pareja, hablando, e intenta continuar su conversación evitando palabras clave comprometedoras para que (por mucho que lo intentes) no puedas llegar al meollo de la cuestión. [Hay sin embargo gente que sin más ni más se mete en la conversación aunque no sepa de qué se habla, todo sea por no permanecer mirando el reloj o el llavero...]. Así, normalmente no queda más remedio que volver a bajar la cabeza y mirarte la punta de los zapatos, pensando en que el encargado de la limpieza del edificio bien podría merecerse un premio (o un castigo, según se vea) ya que está todo tan limpio que no encuentras en él nada con lo que distraerte.
- El tiempo- sí, el tiempo, única conversación de ascensores. En realidad es el tipo de conversación ideal para estos momentos, ya que todo el mundo puede hablar de ello (fuera diferencias culturales o sociales) y es lo suficientemente banal como para no alargarse. Únicamente el "corto" (porque sí, a todos se nos hace LARGO) trayecto de ascensor...

- Parece que esta noche ha refrescado
- Sí, han dicho en las noticias que bajaban las temperaturas
- Menos mal
- Si, habrá que aprovecharlo...
(Salvados. Hemos llegado)

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viernes, 27 de mayo de 2011

Caza de sueños

Obligatorio leer con música
 
 
Yo no busco para encontrar ninguna respuesta. Yo busco para perderme. No quiero ideales que me marquen una meta ni sueños que me conduzcan a ciegas.
Quiero no saber previamente qué caminos debo recorrer, quiero sumergirme en un mar de posibilidades e ideas, dejándome rodear por todas ellas. Escucharlas, imaginarlas, sentirlas, vivirlas. Puede que no encuentre nunca el "camino correcto" que otros desesperadamente buscan, pero me encontraré a mi misma. Encontraré gente que, estando igual de "perdida", ha aprendido a reir, amar, soñar y sonreír todos los días. Que es feliz, feliz porque no persigue nada, sino que atrapa las oportunidades con las manos cuando éstas pasan a su lado. Porque los sueños nos rodean... Y muchas veces pensamos que tan sólo uno de ellos podrá traernos la felicidad, y en ese empeño es cuando nos volvemos ciegos. Ciegos e incapaces de ver a nuestro alrededor todas las posibilidades que nos envuelven, que posiblemente sean igual de buenas.. o incluso mejores.

No te cieges. Aprovecha. Vive. Disfruta. Ríe. Sueña.

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martes, 17 de mayo de 2011

13

Porque, al fin y al cabo, la única forma de vencer al miedo es vivir peligrosamente...


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domingo, 17 de abril de 2011

#

Porque hay cosas que no necesitan explicación. O que no la merecen. Pero hay otras que, simplemente, no la tienen

Deja de buscar. 

lunes, 21 de marzo de 2011

Apenas "white lies"

Es curioso darse cuenta de como nuestra memoria guarda todos y cada uno de esos momentos que desearíamos ver desaparecer. Es curioso como nos cuesta tanto reconocer que aún tenemos esos recuerdos bajo llave en algún lugar de nuestro ser. Curioso, ver como mientes y finges que casi no te acuerdas. Curioso, ver como yo tampoco quiero aceptar que me acuerdo como si fuera ayer. Es curioso ver como ambos sabemos del otro, y nos mentimos mutuamente, y mutuamente nos dejamos engañar... porque, en estas situaciones, para qué sirve la verdad?


domingo, 20 de febrero de 2011

Deshojando almas

Las margaritas tienen siempre un número impar de pétalos, no creas lo que te digan.. Son demasiado idealistas...






Solo hace unos días fui capaz de darme cuenta de que su capacidad de predecir el destino está claramente sobrevalorada...




miércoles, 29 de diciembre de 2010

[mi] ciudad

Si me preguntaran qué entiendo yo por ciudad respondería que es un lugar donde conviven deseos y preocupaciones, alegrías y disgustos, gente alta y gente bajita, de ojos negros o verdes, todo mezclado en un trajín diario muy característico. Y es lo que me encanta de la ciudad, que esconde millones de historias variopintas, para que podamos aprender de cada una de ellas..
 
Por eso observo a la gente que me rodea tratando de adivinar a dónde van y de dónde vienen, cuál es su color preferido o qué es lo que más les hace reír. Cada persona es distinta y me cuenta una historia diferente. Pero todas, absolutamente todas, tienen algo en común... están impregnadas de ese aire de ciudad, de esa algarabía de colores, aromas, sonidos y retazos de conversaciones ajenas. Me gusta el rastro que todo esto deja en su semblante, me gusta la gente de mi ciudad, la que no lleva reloj y habla alto y con los brazos abiertos. La que se sienta en cafés o en parques y, simplemente, se asombra de todo lo que le rodea [que no por ser cotidiano deja de ser mágico]. La que sonríe por la calle a los desconocidos, pensando que las pequeñas muestras de afecto son las que menos cuestan [y por eso mismo a menudo nos olvidamos de hacerlas] y las que más alegran.
 
 

viernes, 22 de octubre de 2010

Sobre gnomos y trolls

Me gustan los gnomos. No sé si existiran o no, pero me gustan los gnomos. Los gnomos y los trolls. Me gusta su magia y su misterio. Me gusta la incredulidad de esta sociedad ante la idea de su existencia. Me gusta la desconfianza que generan.
Me gustan en mi imaginación. Sus caras regordetas y su menudo cuerpo rechoncho y peludo. Me gusta su sonrisa maliciosa y el brillo divertido de sus ojos.
Y ante la pregunta,
-¿Entonces crees que existen, no?
-Claro que existen. Existen en mi imaginación - respondería yo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Bajo la lluvia

Me encanta andar bajo la lluvia. Mojarme los pies, y que las gotas resbalen por mi cara, como lágrimas ajenas y extrañas. Me encanta correr y gritar por las calles desiertas, que mi voz no se oiga y pierda su sonido entre el repiqueteo de la lluvia. Me gusta reír en la tormenta, sonreír a aquellos transeúntes que se aferran a sus paraguas como si éstos fueran su última esperanza. Me gusta besarte bajo la lluvia, notar que mi boca se deshace en agua. Me gusta abrazarte y sentirte bajo la lluvia, tus brazos formando un refugio cálido en el que protegerse del viento. Y sé que te marcharás al salir el sol, como lobo que huye del día, por eso déjame disfrutarte una vez más, sólo otra noche de tormenta.


viernes, 10 de septiembre de 2010

Despertador

Ruido.Másruido.Másruido. Y te despiertas. Te pierdes entre tus sábanas, te proteges bajo la almohada. Te despeinas, ruedas en la cama, te estiras y te desperezas. Te quitas las tristezas con el sol de la mañana. Te levantas, te duchas, saboreas el agua. Te vistes, te cambias. Hueles el café en la distancia, borboteando en la cocina. Arrastras los pies hasta coger la taza. Se para el tiempo en tu café volviendo con las prisas a la espalda. Dejas todo sucio en el fregadero, ya lo limpiaré luego, piensas. Corres hacia el baño, te enfrentas al espejo, te peinas, te maquillas. Miras el reloj agoviada. Coges el abrigo, el móvil, las llaves... sales de casa.


lunes, 23 de agosto de 2010

Sobre el victimismo...

No soporto el victimismo y la autocompasión. Sé que todos, incluida yo, nos hemos sentido desdichados en alguna ocasión, resulta fácil sentirse víctima de las duras situaciones de nuestro día a día. Pero no podemos permitir que este sentimiento se prolongue demasiado, no podemos simplemente convertirnos en unos "mártires" de nuestras vidas ... No es práctico, no sirve absolutamente para nada. No te ayuda a salir de las situaciones difíciles, no te ayuda a aproximarte al que te quiera socorrer.
Deja de quejarte, quieres?... Que tienes mil motivos para sonreír y sin embargo buscas aquellos inexistentes para ser infeliz. Que al fin y al cabo, el responsable de tu alegría, satisfacción y felicidad siempre serás tú, que todo depende de tu forma de ver la vida. Yo la veo demasiado larga como para pasarla lamentándome por errores sin solución. Demasiado corta como para no disfrutar cada segundo. ¿Cómo la ves tú?


jueves, 12 de agosto de 2010

Necesidad

No somos autosuficientes. Ninguno de nosotros. No nos engañemos creyéndonos totalmente independientes, no funciona. Podemos ser conscientes de nuestra valía y nuestra capacidad para desenvolvernos, podemos confiar plenamente en nosotros, incluso creernos especiales, más activos, más guapos, más inteligentes. Pero en solitario cuánto tiempo somos capaces de engañarnos y aguantar con la autoestima bien alta? Nuestras palabras ya no bastan para darnos confianza, nuestro "va a salir bien" no calma lo mismo que el de alguien a quien respetes. Nuestro "yo puedo" no anima tanto como el "tú puedes" de un amigo. Nuestra sonrisa nerviosa en el espejo no infunda valor como la cálida sonrisa de quien te quiere. Necesitamos otras voces que repitan cuánto valemos para poder creernoslo. Necesitamos escuchar "te quiero" aunque estemos seguros de ello. Necesitamos muestras de afecto, respeto y cariño. Necesitamos ser comprendidos, que nuestros problemas sean escuchados, entendidos y valorados. Necesitamos saber que podemos contar con alguien, aunque finalmente no lo necesitemos...
Somos humanos y vivimos en sociedad, solo este año me he dado cuenta de que no es por gusto ni capricho, sino por necesidad.

jueves, 3 de junio de 2010

Placeres

Hemos de saber disfrutar con las pequeñas cosas de la vida. Con el amargor del café de la mañana o el tacto suave de las sábanas recién planchadas. Con el dulce sabor del chocolate, con las gotas de lluvia acariciándonos la cara, con la brisa salada del mar y con el olor de la tierra mojada. Con las olas besando nuestros pies a orillas del mar, con el agua fresca un día de sol y con el olor del pan recién hecho. Con la vitalidad de los músculos al correr. Con un paisaje, con una historia. Con una taza de café caliente en un día de lluvia, con el silbar de la tetera en el fuego y con el sonido del agua fluyendo. Con un buen libro, con unas palomitas y una película. Con la compañía de un amigo en un momento difícil. Con el calor del fuego desentumeciendo nuestra alma. Con la suave inconsistencia de la nieve bajo nuestros pies. Con un abrazo, un beso. Con tu sonrisa dulce como la miel.

martes, 30 de marzo de 2010

Inexistencias

Hay tantas cosas que no existen... no existe el frio, sino la ausencia de calor. No existe la oscuridad, sino la ausencia de luz. No existe la tristeza, sino la ausencia de felicidad... y por eso te aconsejo; vuelve a tu estado puro, lleno de calor y luz, sé feliz...