Mostrando entradas con la etiqueta . Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta . Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de noviembre de 2013

Echo de menos ese lunar bajo tu mirada salvaje. Esa sonrisa descarada que nunca venía a cuento, ese mentón que subías al pensar, como para que te viniera la inspiración en una ráfaga de aire. Echo de menos pelearme por el edredón, los besosdebuenasnoches y los ronquidos (también los míos, aunque nunca lo aceptara). Hecho, con h y todas las letras del abecedario si hiciera falta, de menos que me dijeras que todo iba a salir bien, porque entonces yo entendía que la vida no es mala ni buena, que simplemente es, y las cosas suceden o no, pero que a veces lo único que podemos controlar es nuestra actitud hacia ellas...


lunes, 18 de marzo de 2013

Tiembla la habitación con música demasiado familiar para ser percibida. No sé cómo lo haces pero siempre consigues ponerme la piel de gallina con cada cosa que cuentas. No, da igual, aunque no contaras nada también temblaría la habitación, también temblaría yo. No sé para qué tantas palabras. Poesía, sal, todo, tus ojos. Estoy dispuesta a averiguar su color, el de tu despertador. Ir a tu cama a deshacerla y leer poesía. Siempre, poesía. Y apartar con caricias las flores secas que escondes entre las hojas de todos tus libros. Poesía, con esa inconsciencia con la que actúo cuando estás conmigo. Porque a veces se rompe el tiempo y todo cobra sentido. El viernes, sábado, la siesta, los puentes, todo deja de tener importancia. Se despiertan las letras, los sueños, la tinta, tú, yo, el papel en blanco y la incoherencia de las palabras con las que lo lleno. Tú, yo, sin tiempo. Tú, yo, sin escuchar nada que no sea el pasar de las hojas. Yo. Y la poesía, contigo.

jueves, 11 de octubre de 2012

Bohemia

Tú y yo sentados frente al mar con los pies cubiertos de arena, libros y hojas sueltas. Coges una obra de Miguel Hernández, la abres por una página cualquiera y me miras fijamente. No sé cómo lo haces pero siempre consigues ponerme la piel de gallina con cada cosa que me lees así, en voz alta, destapando cada verso con cuidado, como para no romperlo.

           ...No sé por qué, no sé por qué ni cómo
           me perdono la vida cada día.


Quiero tu poesía, tus flores secas entre las hojas de los libros, las esquinas amarillentas dobladas una y otra vez, la arena de esta playa que humedece las cubiertas. Quiero encontrarte detrás de cada pausa, que la melodía de las letras llene nuestras venas y nuestra vida. Quiero llenar el mar de poesía, quiero, contigo. 


martes, 18 de septiembre de 2012

Pensaba que según pasara el tiempo me dejaría de doler tanto esta distancia que ya no se cuenta en horas sino en relojes rotos. Pero he descubierto ahora que nada de eso me dolía por reciente, sino por su aparente incoherencia. ¿Qué pasó? o lo que es más importante, ¿por qué pasó? Acaso fue la forma en que esta primavera dio paso al verano, sin tregua, sin aviso. Sol a plomo sobre unas flores demasiado jóvenes, delicadas, que no tardaron en marchitarse... 
Háblame de nuevo, aunque sea sólo un momento, el tiempo suficiente para despedirme. Por favor, quiero entender tu marcha, el porqué de las mentiras. Quiero decirte que te voy a echar de menos, aunque ya no te importe. 

Me duele esta frialdad, y es que esa vana esperanza de que todo vuelva a ser como antes, ese animal herido alimentado únicamente por los recuerdos, se niega a acostumbrarse a que desvíes la mirada y termines rápidamente la conversación con alguna escusa. Y es que ahora las cosas que no sabes o de las que no quieres hablar son un océano inmenso que parece habernos borrado para siempre. Ahora me sobra un poco de todo lo que era tuyo y a la vez me falta todo eso que eras tú.



lunes, 14 de mayo de 2012

Idealismo o relatividad

Tú viajas por el espacio. Acaricias las lunas de Júpiter y bailas el hula-hoop con los anillos de Saturno. Sobrevuelas el universo, muy rápido. Esquivas meteoritos y cuentas estrellas. Estrellas que, según dices, no son ni tan pequeñas ni tan bonitas como sostienen las historias. Me sobrevuelas, me sobrepasas, como siempre has hecho, pero ahora más rápido. Y a todo esto yo siento las pulsaciones de tu corazón cada vez más lentas. Es curioso, ¿no crees? Que vivas tan rápido, a la velocidad de la luz, y que yo te recuerde tan quieto, mirándome, tu sonrisa a cámara lenta. Que tu realidad se acelere al ritmo de los asteroides y que yo te vea moverte tan despacio, tan despacio.
Siempre he creído que era culpa del idealismo desbordado de tus pies y tus ojos, pero se llama relatividad por lo que he oído. No dejo de darle vueltas, ahora es todo más complicado. Ahora ya no puedo engañarme, ni creer como creía en tu vuelta, cuando te cansaras de tanta inmensidad, de pensar el día a día en cifras tan grandes. Ahora tan sólo puedo besar la noche en reclamos desesperados, verte en las estrellas fugaces e imaginarme tu corazón latiendo tan despacio, tan despacio...

domingo, 29 de abril de 2012

Espíritu libre


Ayer supe que te ibas. Que dejabas la ciudad, el país, qué más da. Lo dejabas todo, a mí, sin tus brazos. Siempre fuiste un espíritu libre. Nunca te gustaron las cadenas y aunque de sonrisas son las de aquí no dejan de parecerte pervertidas ataduras del alma.
Aunque no lo creas, yo te entiendo. Aunque no lo creas, yo siento tu lucha interna muy dentro de mí. También es mi lucha, al fin y al cabo. También es por mí que te vas y que al mismo tiempo te duele marchar. 
Me dijo Iván que no te irías llegado el momento, que lo decías de boquilla. Pero yo sé que lo harás. Lo harás sin avisar a nadie, nunca te han gustado las despedidas. Al principio mandarás postales y poco a poco olvidarás lo que te unía aquí, volverás a ser libre. Y vivirás por los dos, en libertad, vivirás por mí.

En un abrazo quise darte más de lo que yo tenía. 
En un beso, más de lo que yo podía soñar.


sábado, 3 de marzo de 2012

Quererse sin palabras

Sé, por esa comprension nuestra que no necesita de palabras ni oídos, que nunca me dirás "te quiero". Sé que yo tampoco lo haré. Y es que cuando necesitemos conjugarnos para demostrar nuestro amor será porque éste ya no existe. Será porque necesitamos llenar el vacío del corazón con palabras, para así no ver lo vano de los sentimientos.

Sería entonces mentirnos, sería entonces despedirnos para siempre...


Mejor no digas nada, quiéreme sin palabras,
quiéreme con tus pestañas


sábado, 17 de diciembre de 2011

Cegados de necesidad

Ahora me doy cuenta de que nos encontramos por puro azar. Que no había nada más, que las ideas del destino y de Cupido las añadimos nosotros por cuenta propia. Que lo nuestro no fue más que una hueca casualidad. Y sólo ahora que hemos descubierto a golpes que el destino no existe (y que si existiera mejor sería no hacerle ningún caso) es cuando se derrumba nuestro castillo de naipes, cuando nos preguntamos qué vimos realmente el uno en el otro, si es que acaso vimos algo con tanta sonrisa tonta y tanta inmadurez. 

Nos creíamos cegados de amor
cuando tan sólo era necesidad
lo que nos nublaba el corazón.

"¿Y no es lo mismo?" dijiste tú,
pero tu mirada ya respondía
"No, por supuesto que no"...



domingo, 13 de noviembre de 2011

Domingo por la tarde

Y elegimos una película para ver. Sobre todo me gusta cuando tú eliges la película, porque me terminan fascinando siempre tus elecciones.
El cielo gris plomizo ilumina extrañamente el salón, ese escondite donde nos protegemos de invisibles agujas que repiquetean en las ventanas. Yo hundo mis pies helados entre tus pantorrillas. Tú piensas en mi maldita manía de andar descalza, pero no te apartas.

Y así, en un perezoso bostezo, se concentran los restos de pizza frente al televisor y los cuerpos ocultos tras una manta.


.

lunes, 12 de septiembre de 2011

No somos inmunes al tiempo

Todo queda lejos, parece que pasaron siglos. Tu risa ha envejecido en mi mente. Tu voz suena más ronca y tus ojos brillan más nostálgicos. Una suave bruma lo envuelve todo, tan brillante. Se desenfocan las imágenes y los sonidos. Sonríes, y todo se vuelve blanco.
Ya no sé si lo que hago es soñar o recordar... tampoco sé qué ha pasado con los fragmentos que faltan para reconstruir nuestra historia desde el principio... Sólo sé que empezó un verano hace ya algunos años, que alguien me diga si ha acabado ya... 


.

martes, 5 de julio de 2011

Ven

A veces me gustaría que tomaras tú la iniciativa. Que sonara el telefonillo y fuera tu voz la que respondiera. Que fueras tú el que dijera "nada, pasaba por aquí..."
Yo guardaría silencio ante tu mentira, y sonriendo pensaría en ti perdido por la ciudad sin encontrar mi portal.

Atrévete a buscarme,
sin miedo a equivocarte
pues nada es peor que este silencio
y este mirarnos sin besar[nos]


Ven. Ahora. De madrugada. La luna te espera con los besos que lancé a la noche desesperada...

.

viernes, 24 de junio de 2011

Es díficil decir quién empezó

Y pese a todo... siento que te debo disculpas...

Quizá sea eso lo que me dé más rabia. No saber dejarlo pasar. Sin que me importe lo pienses o sientas. Quizá sea eso lo que provoca el nudo de mi estómago. No poder [simplemente] dejarte marchar.

.

jueves, 21 de abril de 2011

En tiempos antagónicos

Hace mucho que me dejaste de mirar y me empezaste a ver. Fue más o menos por el tiempo en el que cambiaste las sonrisas tímidas por silencios, en el que dejaste de releer mis mensajes una y otra vez (...)

Sí, fue hace tiempo, lo sé. Pero sólo ahora me he dado cuenta de este cambio. Sólo ahora me he dado cuenta de que a mí me ha sucedido justo al revés.




Tú, intencionadamente, tropezaste conmigo.
Ante mi desinterés seguiste tu camino sin mirar atrás,
ahora soy yo la que vuelvo la cabeza y veo cómo te alejas
y me arrepiento de no haberte retenido un poco más...

Dicen que hay momentos para todo,
la verdad es que si hubo alguno para nosotros
hace tiempo que quedó astillado en fracciones eternizadas,
quitándonos los últimos restos de esperanza y oportunidad
... 


lunes, 21 de marzo de 2011

Apenas "white lies"

Es curioso darse cuenta de como nuestra memoria guarda todos y cada uno de esos momentos que desearíamos ver desaparecer. Es curioso como nos cuesta tanto reconocer que aún tenemos esos recuerdos bajo llave en algún lugar de nuestro ser. Curioso, ver como mientes y finges que casi no te acuerdas. Curioso, ver como yo tampoco quiero aceptar que me acuerdo como si fuera ayer. Es curioso ver como ambos sabemos del otro, y nos mentimos mutuamente, y mutuamente nos dejamos engañar... porque, en estas situaciones, para qué sirve la verdad?


martes, 25 de enero de 2011

Cualquier canción [contigo] puede ser la más bella...

Hace poco he descubierto que soy capaz de aprender a amar cualquier tipo de música. Sí, cualquiera. Esto no quita que haya algunas canciones, grupos o artistas que, musicalmente, valore más... Pero no soy capaz de evitar lo sentimientos y recuerdos que me provocan otras melodías, aunque éstas no sean de mi estilo y en un principio las odiara... 
Al fin y al cabo, no importa que tipo de estridencia o ruido sea que si me recuerda a tí, seré capaz de amarlo...

viernes, 31 de diciembre de 2010

Sólo tú lo entenderías

Sonríes y sueñas, y abres mucho los ojos porque [todavía] no te enteras. Eres un idealista de pies inquietos, de eterna luz en la mirada y los labios llenos de historias y cuentos. Me miras y suspiras, te encanta perder el tiempo pero agoto tu paciencia.

Sin embargo te necesito ahora, sólo tú lo entenderías. Tú, que buscas las preguntas y no te importan las respuestas. Tú, que continúas esperando para escuchar mis problemas. Tú, sólo tú lo entenderías. Pestañeas y te giras, y me haces una mueca. Tus ásperas manos están llenas de batallas y de años, mas sólo quiero sentir su calidez en mis brazos. Enterrar mis puños en ellas. Confiar en tu habilidad para resolver mis dudas. Ahora respondo a tu seña, es mi turno, sonrío y te explico. Abres mucho los ojos pero tu boca sigue sonriendo[me], dándome una calma que no tenía...
Sí, sólo tú lo entenderías...


viernes, 17 de diciembre de 2010

¿Aceptas?

Te propongo un reto. Finjamos que tú no me miras y que yo no te quiero. Finjamos que por la noche no te invaden los recuerdos y que no añoras el tacto de mi cuerpo. Finjamos que no nos consumimos lentamente en  este silencio. Finjamos que somos capaces de olvidarnos. Que no echaré de menos la calidez de tus manos, ni el olor suave de tu pelo. Que tu tampoco buscarás mis caricias ni mis besos. Finjamos que ya no sufrimos. Finjamos que podemos...
Si esto es lo que quieres, yo [por ti] acepto. A cambio prométeme que si pasado un tiempo no lo hemos logrado, renunciaremos a este reto, dejaremos de fingir para siempre y dejarás de negar lo que sientes.

.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Grietas de esperanza

Nunca es tarde. Aún no está todo perdido, quizá podamos recuperar los sentimientos que el tiempo cubrió de escarcha, hielo y niebla. No digas adiós, ni hasta nunca. No todavía. Que en sueños he oído que en la frialdad de tu corazón se ha abierto una grieta...


Seguiré golpeando el muro que te aisla del exterior, 
seguiré resquebrajándolo y asómandome por los resquicios. 
Por ti. Para verte... 
 Porque, aunque suene extraño, tengo miedo de olvidarte
miedo de dejar de sentir este dolor que me produce verte,
miedo porque si esto sucede, sabré que nunca más podré sentirte,
ni refugiarme en tu recuerdo en las noches más tristes...


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Podríamos...

Podríamos hablar de cómo mi piel se resiste a olvidar tus caricias, de cómo se estremece en esta noche fria. Podríamos hablar del presente, podríamos describir el temblor de mis labios y el vacío de mi mente ahora que no estás y todo se torna gris y desconocido. Podríamos pensar que ya no existe el pasado, que ya no es posible un "nosotros", ni un "tú y yo". Podríamos llorar en silencio, podríamos dejarnos llevar por la melancolía de los recuerdos.
Podríamos seguir pensando que no hay nada que hacer, que todo está perdido, que desapareció algo que no podremos recuperar. Si, podríamos seguir lamentándonos en silencio, lanzándonos miradas melancólicas por los pasillos. Podríamos seguir evitándonos y sonriendo amablemente en público, ocultando el dolor existente.
Podríamos continuar con este maldito teatro eternamente, pero se me retuerce la tripa tan sólo de pensarlo... por qué no somos menos orgullosos? por qué nos cuesta tanto reconocer que quizá no tuviéramos razón? que posiblemente fue cosa de los dos? por qué no te acercas y olvidamos este dolor? yo te cubriré de abrazos, y  tú, entre susurros y besos me dirás "te quiero"... Podríamos... por qué no?

lunes, 6 de diciembre de 2010

5 sentidos

Mis ojos te observan, brillando cual luciérnagas. Mi cabello te sigue, enredándose en tus caderas. Mi nariz por encontrar tu aroma en el aire desespera. Mis labios te saborean, disfrutando el dulzor de tu inocencia. Mis manos te acarician, llevándose tu suavidad y tu esencia. Tú, sólo tú mis cinco sentidos alteras...