viernes, 18 de noviembre de 2011

Robacorazones

Vendo un corazón de segunda mano. Uno fuerte y joven, el mío.
Anda algo estropeado, pero sigue funcionando y el tiempo lo curará.

De regalo, los sentimientos.


¿Para qué qerría dos, teniendo ya el tuyo?

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domingo, 13 de noviembre de 2011

Domingo por la tarde

Y elegimos una película para ver. Sobre todo me gusta cuando tú eliges la película, porque me terminan fascinando siempre tus elecciones.
El cielo gris plomizo ilumina extrañamente el salón, ese escondite donde nos protegemos de invisibles agujas que repiquetean en las ventanas. Yo hundo mis pies helados entre tus pantorrillas. Tú piensas en mi maldita manía de andar descalza, pero no te apartas.

Y así, en un perezoso bostezo, se concentran los restos de pizza frente al televisor y los cuerpos ocultos tras una manta.


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miércoles, 9 de noviembre de 2011

Multipolaridad

Dicen que tengo varias personalidades, y que por tanto no tengo ninguna. Puede que sean ellos los que no tengan personalidad y por ello sientan la irremediable necesidad de ir molestando a los demás, para intentar llenar ese vacío que tienen en el alma.
Me ha dicho el gato negro de la esquina que es porque tienen envidia, que ellos no tienen personalidad ninguna, y yo voy por ahí con "varias". Ha, él sabrá, que le pasa lo mismo con sus siete vidas... Mientras él puede ser todo lo gato y todo lo intrépido que quiera, aquí nosotros sufrimos intentando defender nuestra única y efímera existencia...



domingo, 6 de noviembre de 2011

Le sobraba amor e ingenuidad a partes iguales

Después de beber un gran chocolate caliente a pequeños sorbos, se maquillaba y vestía de gala. Lo mismo todas las mañanas. Se sentaba en el sofá con las piernas cruzadas, juntaba las manos en el regazo y esperaba. Esperaba. Esperaba. Te esperaba.
Cuando daba medianoche el reloj de la cocina, siete perlas saladas rodaban por sus mejillas. Una por cada año que llevaba esperando[te]. Se cenaba sus propias lágrimas y se cobijaba debajo de una ducha de agua fría. Y así, con el rimel formando negros surcos en sus pómulos, se iba a la cama.
Y si alguien cree que por fin descansaba, se equivoca. En sueños es cuando con más fuerza te aguardaba y te imaginaba.


Ya de niña resultó siempre muy crédula
pero se equivocó desde el principio...
En vez de creer en si misma,
quiso creer en príncipes y cuentos de hadas.
Quiso creer en ti, que no existes.


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domingo, 30 de octubre de 2011

Suicida sentimental

Aguó el té hasta volverlo transparente, más o menos el mismo cambio que habían sufrido sus ojos y sus labios, y que sufrirían meses después su pelo y sus manos...


No hizo caso a nadie. 
Siguió amando, sin mirar los espejos
en los que se iba difuminando su reflejo.
Desapareció, acabó absorbida
por ese agujero negro que eras tú.





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